Y a todas las maestras, que dia a dia nos ayudan a crecer y nos acompañan en este hermoso camino.
PALABRAS PARA UNA MAESTRA JARDINERA. (Adaptación Pipo Pescador)
Sabés que esos chicos no son tus hijos, pero los conocés tanto que a veces te sorprendés.
Aquél tendrá miedo a la tormenta; éste buscará tu regazo cuando llegue la hora de volver a casa, porque siente que tus brazos son más seguros y se aferra a ellos.
¡Tus brazos seguros!…si sos apenas una nena crecida llena de ilusión de servir, aprendiendo en el libro de cada día la difícil tarea de ser maestra jardinera.
Como pocas profesiones, la tuya exige renunciamiento.
Dar vida a cada instante. Poner el corazón en un sobre que, tal vez, ha de perderse en la confusa dirección que escribe el tiempo.
Sos igualmente maestra y madre; es difícil delimitar tu rol, porque un chico es ante todo una mano extendida y una mirada curiosa.
Pedir y preguntar. Dar y responder.
Sapés que sos linda, porque los chicos y los papás lo confirman.
Nunca envejecerás, porque vibrás con la vida nueva que te refresca cada año.
Entre nosotros, tenés alma de actriz y energía de cachorro de león.
Tu tristeza dura poco. Estás rodeada de luces de bengala y la risa es tu pan de cada día.
El nombre lo dice todo: jardinera.
La que cuida la delicada vida de las flores.
La que maneja con fortaleza y dulzura, la materia más frágil de la creación.
Lara Sandre y su familia
(salita naranja TM)
¡Es hora que descubras quién sos! Alguien puede conocerte mejor que vos mismo…